A veces me pregunto:
- Por qué no soy un gato?
Y los Monauris me miran como me mira mi abuelita cuando no me entiende.
- Para qué quieres ser un gato?
Es sólo que
siento que
no tengo gracia
no soy misteriosa
y no tengo esa mirada sensual que tanto necesito para conquistar al mundo
Entonces los Monauris bajan el periódico, toman un poco de café y me dicen:
- Anda ve, intenta ser un gato.
Luego vienes y nos cuentas qué se siente.